martes, 8 de diciembre de 2009

Cuando llega la emoción

En una hora comenzarán a disputarse los partidos de la última jornada de la primera fase de la Champions League, y muchos equipos pondrán en juego en esos 90 minutos las expectativas y aspiraciones europeas de la temporada. Porque esa es la realidad, algunos grandes equipos quedarán fuera de la siguiente ronda, verán truncada a principios de diciembre su ambición e ilusión por levantar el título continental. Y no hablamos de equipos cualquiera, algunos de los nombres de esas escuadras vienen acompañados de historia, de títulos, de gloria, gloria que este año no alcanzarán.

El partido más dramático se juega en Turín, dónde se enfrentan dos gigantes europeos, dos clásicos, la Juventus y el Bayern de Munich. Ambos equipos partían como favoritos para clasificarse, pero han visto como el Girondins de Burdeos, dirigido magistralmente por Laurent Blanc, ha conseguido superarlos y provocar este fratídico duelo, que puede acabar con la trayectoria de Louis Van Gaal al frente del club
germano, que no pasa por su mejor momento. A la Juve le vale el empate, y jugando en casa seguro que dejará la iniciativa al rival, pero no debe confiarse, pues si algo le sobra al equipo bávaro es calidad y pólvora arriba. Así pues, será emocionante,será dramático, y al final del encuentro un ilustre se unirá al Liverpool como grande que dejará de aspirar a suceder al Barça como campeón.

El otro grupo con emoción es el C, dónde un equipo importante también se verá apeado. El problema es que aquí se juega en dos campos a la vez, con múltiples combinaciones, y puede pasar de todo. Real Madrid, Milán o Marsella dirán adiós a la competición. Pero claro, la repercusión de que caiga uno u otro no es la misma. El Olympique, que parte con menos posibilidades, es el que menos tiene que perder. Para un Milán que empieza a coger fuerza sería un duro golpe la eliminación. Pero si el desafortunado fuera el Madrid la sorpresa sería tremenda. Un equipo creado a golpe de talonario e ideado para ganarlo todo no aguantaría tal decepción. Y mucho menos lo haría un Cristiano Ronaldo deseoso de recuperar el trono perdido ante Leo Messi.


Así pues, hoy se libran grandes batallas. El escaparate de la Champions League pone a la venta emociones fuertes. Mañana serán otros los que se jueguen su futuro. Para estos equipos es hoy. Para alguno de ellos es ahora o nunca.

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